
El orbitador ExoMars pronto comenzará a buscar gases asociados a procesos geológicos o biológicos activos en Marte.
El Satélite para el estudio de Gases Traza (TGO) ha alcanzado su órbita definitiva tras un año de ‘aerofrenado’, que finalizó el pasado febrero.
Durante esta emocionante operación, la nave pasó rozando el extremo de la atmósfera superior, empleando la resistencia de sus alas solares para transformar la órbita fuertemente elíptica de cuatro días, de unos 200 x 98.000 km, en su órbita final, mucho más baja y prácticamente circular, a unos 400 km de altitud.